Reflexiona y debate
Comprobación rápida
Tarea de indagación
Criterios de evaluación: (1) señalar que el blanco de esta frase es la premisa de que «el Homo sapiens está en el centro por naturaleza o es la cúspide de la evolución», y no las capacidades concretas de los humanos; (2) aportar pruebas del capítulo para mostrar que los humanos estuvieron mucho tiempo en la mitad de la cadena alimentaria, sobreviviendo de la recolección, la caza de pequeños animales y el consumo de carroña, hasta que hace unos 100 000 años saltaron a la cima; (3) explicar que tratar la posición como resultado histórico y no como punto de partida sirve para plantear la verdadera pregunta de «por qué el Homo sapiens logró imponerse»; (4) distinguir las afirmaciones de las fuentes (como «el Homo sapiens empezó a crear estructuras culturales complejas hace unos 70 000 años») de los juicios del autor (como «que solo quede una especie humana es lo anómalo»). Las respuestas que solo expresen acuerdo o desacuerdo sin fundamentos de razonamiento deben considerarse argumentaciones insuficientes.
Ejemplos de vías de verificación viables: (1) verificar las evidencias fósiles y de yacimientos de la existencia de varias especies humanas en la misma época, para comprobar si se sostiene el intervalo de coexistencia de varias especies; (2) verificar cuándo y cómo los humanos alcanzaron la cima de la cadena alimentaria, por ejemplo la fecha de aparición de evidencias de caza de grandes presas, y si esta conclusión genera controversia entre distintos investigadores. Criterios de evaluación: las vías propuestas deben poder comprobarse mediante la observación o la literatura, y hay que explicar qué juicio del capítulo se espera respaldar o cuestionar, en lugar de limitarse a un vago «leer más».
Este capítulo no abre con una conclusión, sino con un conjunto de coordenadas: el universo, tras el Big Bang hace unos 13 800 millones de años, hizo que la materia, la energía, el tiempo y el espacio adoptaran su forma actual; los organismos de la Tierra aparecieron hace unos 3800 millones de años; y solo hace unos 70 000 años los seres de la especie Homo sapiens empezaron a crear estructuras complejas llamadas «cultura». Harari condensa después esa larga cadena en una frase incómoda: el Homo sapiens es, en realidad, «una especie animal sin nada de especial».
- Hace unos 13 800 millones de años: tras el Big Bang, la materia, la energía, el tiempo y el espacio adoptaron su forma actual.
- Hace unos 3800 millones de años: las moléculas de la Tierra se combinaron formando «organismos» y comenzó la historia de la vida.
- Hace unos 2,5 millones de años: aparecieron en África animales muy similares a los humanos modernos, que no destacaban frente a los demás seres vivos que compartían su hábitat.
- Hace unos 70 000 años: la revolución cognitiva puso en marcha oficialmente la historia y el Homo sapiens empezó a crear estructuras culturales complejas.
Lo importante de esta lista no es memorizar fechas, sino ver con claridad laproporción: si tomamos la historia de la evolución de la vida como una regla, el Homo sapiens ocupa solo un tramo brevísimo en su extremo final. «Aparecer muy tarde» y «tener por naturaleza un estatus especial» son dos cosas distintas, y confundir lo primero con lo segundo es justamente la premisa que este capítulo quiere desmontar.
Harari advierte al lector que distinga dos términos que suelen confundirse:Homo sapiens(Homo sapiens) es solo una especie del género Homo (Homo), mientras quehumanosdesigna en general a todos los miembros del género Homo. En el pasado coexistieron varias especies del género Homo —los neandertales, el Homo erectus, el Homo soloensis, el Homo floresiensis, los denisovanos, etc.—; solo hasta hace unos diez mil años la Tierra quedó con una única especie: el Homo sapiens.
| Imagen habitual | Descripción de este capítulo |
|---|---|
| Las especies humanas siguen una línea recta: el Homo habilis se convierte en Homo erectus y este, en nosotros | Varias especies coexistieron mucho tiempo y evolucionaron cada una por su cuenta, sin relevarse por turnos |
| En un momento dado solo puede existir una especie humana en la Tierra | Desde hace unos 2 millones de años hasta hace unos 10 000 años coexistieron varias especies humanas; hubo al menos 6 especies distintas |
| Que hoy «solo haya una especie humana» es una normalidad incuestionable | Según el juicio de este capítulo, ese «quedar solo una» es lo anómalo |
Aquí hay que distinguir hechos de interpretaciones: la coexistencia de fósiles de varias especies humanas en la misma época es una evidencia que aporta el registro arqueológico; en cambio, «el modelo de evolución lineal es un malentendido frecuente» y «que solo quede una es lo anómalo» son juicios que el autor de este capítulo plantea a partir de esas evidencias, y el lector puede seguir poniéndolos a prueba con sus propias preguntas.
Devolver a los humanos a la historia de la vida no equivale a negar sus capacidades. Este capítulo no dice que el Homo sapiens no tenga ninguna virtud, sino que se niega a presuponerlo como cúspide de la evolución o centro natural de la historia. De hecho, rasgos como un cerebro más grande, la marcha bípeda o el uso del fuego no permitieron a los humanos dominar la Tierra durante más de 2 millones de años: los primeros humanos no solo debían evitar a las grandes fieras, sino que sobrevivían sobre todo recolectando plantas, buscando insectos y cazando animales pequeños, e incluso seguían a carnívoros como leones e hienas para comer carroña y rompían huesos con herramientas de piedra para succionar el tuétano.
Según lo que narra este capítulo, los humanos se mantuvieron mucho tiempo en una posición intermedia estable en la cadena alimentaria; solo hace unos 400 000 años algunas especies humanas empezaron a cazar de forma habitual grandes presas, y hubo que esperar al auge del Homo sapiens, hace unos 100 000 años, para que los humanos saltaran de golpe a la cima de la cadena alimentaria. Ese salto fue demasiado precipitado: el ecosistema no tuvo tiempo de generar contrapesos y los propios humanos se quedaron algo desconcertados. Por eso, «los humanos acabaron siendo dueños del ecosistema» no es el punto de partida de la historia, sino un resultado que hay que explicar.
La respuesta que ofrece el próximo capítulo apunta al lenguaje peculiar del Homo sapiens. Pero antes de aceptar esa respuesta hay que aceptar la premisa que se plantea aquí: el Homo sapiens era, en origen, solo una especie entre muchas; por qué logró imponerse es una verdadera pregunta, no algo que se dé por sentado.
